Permítanme mis distinguidos y amigos lectores que hoy manifieste mi agradecimiento por la honda satisfacción que ello me produce, a todos aquellos que al sentirse mentados en mi «Recordar» se apresuran a llamarme por teléfono y testimoniarme su «enterado» y agradecimiento.
Así, recientemente me llamaron, entre otros, don Francisco Pérez, hijo de «El Pelut», que se emocionó al citar yo a su señor padre en la inauguración del cine Altamira de San Blas; otro comunicante me ha solicitado datos sobre aquel vecino del barrio de San Antón al que allá por los años treinta se le autorizó a plantar hasta 148.000 plantas de tabaco en Alicante y también he recibido recientemente desde Lugo una llamada interesándose por el nombre de aquel vendedor de rifas que murió tras arremeterle el toro desmandado, del que hablé recientemente por creer que tenía síntomas de parentesco con este protagonista, y así muchos más testimonios que atestiguan el interés que despierta cuanto escribo en este pequeño espacio que lo tiene más cometido que el de mantener constantemente un recuerdo cariñoso a este entrañable Alicante que se nos fue de las manos en el curso de los años.
Ruego se den todos por cumplimentados por mí, ya que no puedo hacerlo individualmente dado mi estado de salud, pero saben que me hago eco en todo momento de sus emotivas reacciones en cuanto leen las cosas de nuestro Alicante.
Y dicho esto aprovecharé el breve espacio que me queda para citar -como tú, Antonio, me lo pides— esa página tan característica de la festividad de Todos los Santos como era la aparición en las paredes de los edificios, pegados, aquellos carteles abundantes en gran tipografía negra que anunciaban Don Juan Tenorio. Porque era un matrimonio indisoluble hasta hace muy pocos años el de Don Juan Tenorio y Todos los Santos con su cortejo de flores, níspolas, castañas asadas, huesos de santo, torrijas y abrigos, y hablando de tenorios, diremos que en mi época, a más de alguna importante compañía que representaba el importante drama de Zorrilla destacaban en su puesta en escena lo más destacado de la vasta e importante nominilla de actores de que gozaba Alicante.
Y de ellos me place destacar a Pepe Moreno, primer y excelente locutor de Radio Alicante que encarnaba maravillosamente al Tenorio de turno y junto a él también recuerdo a Manolo Álvarez «Petaca», que encarnaba deliciosamente el disciplinado Ciutti.
Y en torno a ellos cabe recordar también los nombres de Antulio Sanjuán, Lolita Latorre, Antonio Prieto y Cecilia y Álvaro Salazar, quienes rivalizaban en dejar bien sentado en el escenario el buen nombre que como actores gozaban entre nosotros y aun fuera de nuestros límites.
Hoy ya no se hace el Tenorio -¿por qué?-. Y apenas se ven los huesos de santo, aunque las amas de casa lo suplen con las deliciosas torrijas que tanto gustan a los peques y a los mayores.
Del mal, el menos!.

CREDITOS
REDACTOR: Raúl Álvarez Antón
PORTADA: www.informacion.es ©
TITULO: Don Juan Tenorio y Todos los Santos | Copyright ©
SECCIÓN: RECORDAR ©
PUBLICADO EN: INFORMACION ©
FECHA DE PUBLICACION: 07/11/1999
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