Hemos entrado en un nuevo año que yo deseo sea feliz para todos y le recibimos al son de las doce campanadas de nuestro reloj del Ayuntamiento. Por este motivo y porque muchos de ustedes quizá no lo recuerden me permito dedicarle en este mi «Recordar» una cariñosa mención a quien durante tantos años acompañó la despedida de un año y entrada de otro.
El recuerdo surge porque este veterano reloj está a punto de entra en la Tercera Edad, ya que en marzo cumplirá 65 años. Dejando aparte aquellos relojes que durante los siglos XVII y XVIII sonaron en San Nicolás y en Santa María, de cuyas vicisitudes cabe que se ocupen los historiadores, yo me ciño a éste que todos conocemos y que acaba de marcar el paso para el nuevo año.
Y su vida nació en el mes de marzo del 1934 cuando el Ayuntamiento decidió sustituir el antiguo reloj averiado por uno nuevo porque, ateniéndonos al refrán, el Ayuntamiento pensó que iba a costar más el collar que el galgo, por lo que desistió de la reparación y dispuso tras el consiguiente pleno, la fabricación de uno nuevo.
De ello se encargó la entonces prestigiosa fábrica de relojes monumentales Blanco y Liza, ubicada en el pueblo de Roquetes, y en el mes de marzo del citado año se desplazó a Alicante el propio señor Blanco para instalarlo personalmente.
El reloj que hacía el número 153 de los fabricados por esta afamada industria estaba construido con acero y piezas de bronce fosfórico y tenía un sistema automático eléctrico que ponía en movimiento el reloj cuando la cuerda de le acababa. Si todo fallaba poseía marcha para 22 horas.
Con la implantación de este reloj tras unas modificaciones en la torre donde estaba y de la esfera se puso en marcha y ya se prescindió del relojero municipal.
Este cometido lo realizaba un capataz de la brigada municipal de alumbrado, que se llamaba Antonio Sabater y al que afectivamente los amigos más íntimos le llamábamos «Rompetechos» a tenor de su menguada figura.
Y así desde el 1934 viene abriendo con su sonería horaria las puertas de cada año y digo que entra en la tercera edad porque lógicamente el próximo año cumplirá sus sonoros 65 años de vida en favor de la ciudad.
Felicidades pues a este viejo y simpático reloj que un año más ha estado con nosotros.
Y que dure, siempre, en paz!.

CREDITOS
REDACTOR: Raúl Álvarez Antón
PORTADA: www.informacion.es ©
TITULO: El viejo reloj del Ayuntamiento | Copyright ©
SECCIÓN: RECORDAR ©
PUBLICADO EN: INFORMACION ©
FECHA DE PUBLICACION: 03/01/1999
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