“No era solo leche ya que se enviaron también queso, mantequilla y aceite de soja, alimentos vedados durante muchos años para amplios sectores de la población. Se calcula que entre 1954 y 1968 llegaron más de 300.000 toneladas de leche en polvo, que una vez preparada equivalían a 3.000 millones de litros. Tras el Pacto de Madrid de 1953, con los acuerdos entre España y Estados Unidos, lo más agradecido por las gentes más humildes fue la llegada de la Ayuda Social Americana, un programa que mejoró notablemente la nutrición de la población, en especial la de los niños.”...
En una España que trataba de recuperar los niveles alimenticios de antes de la Guerra Civil, la alimentación de los niños preocupaba, y mucho. Tal es así que entre el 1955 y el 1963 aproximadamente, los colegios españoles nos repartían una ración diaria de leche durante las clases.
Al principio nos daban leche en polvo y nos encantaba tomarla. Mi señorita preferida, María Teresa, decía que si la tomábamos seríamos muy altos... Así que cuando se podía yo no dudaba en tomar dos vasos. En mi cole nos la servían en clase en esos vasos de aluminio de colores que tanto me gustaban (aún hoy me encantan). Aunque sé de amigos que en sus colegios tenían que llevarse el vaso de casa. ¡Algunos incluso se traían un poco de azúcar para añadir a la leche!
La leche en polvo se disolvía en agua calentada en un barreño con un hornillo de petróleo y se batía con el cazo de reparto. Hacia las diez de la mañana se repartía.
Muchos niños llevaban una bolsa de tela hecha en casa con el vaso, la cuchara y un chusco para el queso, y a veces una papelina de azúcar y canela. Un testimonio de Madrid cuenta que, en el recreo de su colegio, los marianistas repartían leche caliente y trozos de queso de la ayuda americana.
La leche tenía un extraño sabor, pero en los fríos inviernos de los cincuenta se agradecía. En algunos pueblos daban leche en polvo y un trozo de queso de bola a media mañana, y aquello era un manjar.
Más adelante llegaron las botellitas de cristal de un cuarto de litro. Las abríamos quitando la tapita de aluminio, con mucho cuidado, para que luego la pudiéramos utilizar para hacernos collares. ¡Aún recuerdo el sonido de las botellas al chocar en esa "jaula" en las que las traía el repartidor!
Y vosotros ¿os acordáis de la leche que tomabais en el colegio?
¡Aquellos años fueron la leche!
CREDITOS
TITULO PUBLICACION:
La hora de la leche en el colegio.
EDITOR: Plusesmas | Un viaje por los recuerdos
REDACTOR-TEXTOS: Patricia Lopez, redactora de Plusesmas.com
PORTADA: Las propias de la publicación.
FUENTE DE LA PUBLICACION: https://www.plusesmas.com/nostalgia/queridos-recuerdos/colegio/la-hora-de-la-leche-en-el-colegio.html
CREADO|MODIFICADO: 4 de junio de 2014 10:46 | 27 de mayo de 2020 11:18 | ©
EDITOR: Plusesmas | Un viaje por los recuerdos
REDACTOR-TEXTOS: Patricia Lopez, redactora de Plusesmas.com
PORTADA: Las propias de la publicación.
FUENTE DE LA PUBLICACION: https://www.plusesmas.com/nostalgia/queridos-recuerdos/colegio/la-hora-de-la-leche-en-el-colegio.html
CREADO|MODIFICADO: 4 de junio de 2014 10:46 | 27 de mayo de 2020 11:18 | ©
Los contenidos publicados en este Blog de Blogger están protegidos por derechos de autor
de forma automática desde el momento en que son creados.. |™ trademark |Copyright ©















0 Comentarios