“En la pasada semana, se publicó en el Información un interesante y a la vez curioso reportaje en torno al ejercicio de la prostitución en Alicante durante el pasado siglo»”...
El contenido de este reportaje me ha dado pie para traer a este espacio un recuerdo de aquellos nuestros mozos años y pícaros, ya correspondientes a este siglo XX, en que también destacaron mujeres que en la actualidad aseguran que ejercen el oficio de trabajadoras del sexo y que llevaron de cabeza a los jóvenes de nuestra generación.
Entre ellas destacan, para recordar, aquella brava y valiente mujer a la que genéricamente los jóvenes conocíamos como «la Pepita», que fuera madre de una excelente actriz alicantina que triunfó en los escenarios nacionales, y tía de una no menos destacada vedette, cuyos nombres, por razones obvias, omito deliberadamente. También con ella encontraron relevancia y fama en estos ambientes juveniles, y no tan jóvenes, la Elena y la Rebeca, quienes por aquellos años se repartían las apetencias más pícaras correspondientes a nuestros años mozos.
Elena —en realidad su nombre auténtico era Isabel—, conocedora de la profesión a la que me dedicaba, le gustaba «fardar» de su escaso conocimiento del inglés y constantemente me repetía a mí y a otros: «Yo tengo chicas de alto standing y por ello pongo precios más altos que mi competidora la Pepita»; y en efecto así era, una chica de más clase pero que a la hora de la verdad, duro arriba duro abajo, nos ofrecían el mismo divertimento.
Y la clientela, por ello, se repartía, siendo los más pudientes los que frecuentaban el chalé —así llamábamos a su morada— de Elena, y los menos pudientes eran asiduos de casa la Pepita. También colaboraban en este esparcimiento pícaro de nuestra juventud una tal Zoraida y, ¡cómo no!, una chica a la que denominábamos simplemente «la chica guapa», y que llegó en herencia geográfica su adulador calificativo a esa partida alicantina próxima a Fontcalent que hoy conocemos como La Chica Guapa, en donde tuviera en activo su lupanar.
Fueron aventuras de nuestros años mozos, pese a esta motivación picaresca bastante ingenuos en nuestra vida cotidiana, pues las mujeres de nuestra juventud en realidad sentían más amor que «latidos uterinos», que al parecer hoy están en boga. Queden pues para la historia feliz de Alicante esos nombres que acabo de citar, con verdadero cariño.
CREDITOS
TITULO: Aquellos años mozos y pícaros.
EDITOR: Información Alicante
REDACTOR/TEXTOS: Raúl Álvarez Antón
Fotografías: Generada IA - GEMINI ®
ORIGEN:https://www.informacion.es/
FECHA: Domingo, 19 de Octubre de 1997 | Copyright ©
Publicaciones con derecho de autor. |™ trademark |Copyright ©
EDITOR: Información Alicante
REDACTOR/TEXTOS: Raúl Álvarez Antón
Fotografías: Generada IA - GEMINI ®
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