
Hoy quiero dedicar este espacio a hablarles de dos ermitas muy próximas a la ciudad, casi en sus aledaños. Las dos estaban bajo la advocación de Santa Ana y posiblemente pocos alicantinos tengan noticias de ella. Sabemos que un centro devocional con este nombre existía ya a finales del siglo XVI...
Este lugar de devoción estaba situado en un pequeño promontorio de la sierra del Molinet. cercano a la sierra de San Julián, frente a la desaparecida fuente de la Goteta.
Sobre esta primitiva ermita sabemos muy poco: los documentos municipales apenas hacen referencia a ella y solo alguna reseña en los protocolos de la Santa Faz señala que: al paso por la ermita de Santa Ana la referida procesión, entro en ella la Santa Reliquia, descubriéndola en su puerta, y puesta en el altar mayor se cantó la antífona "Simile est Regnum Celroum" con la oración de Santa Ana.
Pero si tenemos testimoniada esta costumbre con documentos primigenios, también existieron leyendas que circulaban en su época, sobre cierta misteriosa procesión de luces que muchos sábados de madrugada atravesaba los senderos del Plá del Bon Repós para recorrer el camino desde Santa Ana a la ermita de Nuestra Señora de los Ángeles, en una clara alusión a las visitas que toda madre, Santa Ana, hace a una hija, María.
Sobre esta extraña procesión nada dicen la Crónicas, salvo una pequeña reseña en la escrita por el jesuita Maltes -quien declara no creer en ella- pese a testimonios de algunos vecinos que llamados por la curiosidad permanecían en sus huertos hasta la madrugada para ver pasar la misteriosa procesión. Lo cierto fue que la citada ermita de Santa Ana quedo destruida en 1706.
La devoción hacia el ermitorio estaba patente en las gentes de Alicante, y prueba de ello era la distinción que le hacían, al visitarlo la Santa Faz en el viaje de regreso a su monasterio. Esto motivarla que tras la guerra de Sucesión fuera construida una nueva ermita bajo la misma advocacion, pero en un lugar mas cercano a la Ciudad, junto al lavadero del mismo nombre al final de la actual calle Virgen del Socorro en el Arrabal Roig, a la parte derecha del antiguo camino de San Juan. La nueva ermita se erigió gracias a los esfuerzos del presbítero Morellá, que se encargaría de recaudar fondos entre el pueblo, ideando para suvenir los gastos una vieja costumbre que desde antiguo solo gozaban los frailes del Hospital Viejo: obtener autorización para celebrar una corrida de toros al año, cuyos beneficios fueran a parar a Santa Ana. A mediados del siglo XVIII, seguían celebrando esta corrida.
Pero hay detalles que pasan desapercibidos y que motivarian que el centro religioso desapareciera un siglo despues, la primera ermita se levantaba en suelo municipal y era de la Ciudad. La segunda fue erigida bajo el patrocinio de Santa Marla, y cuando no hubo una persona capaz de recoger fondos, el deterioro se puso de manifiesto. Cuenta Viravens que en 1823 fue derruida. Veamos como no fue así y el derribo se efectuaría muchos años después.
En junio de 1841 ordenaba el Ayuntamiento por “hallarse en estado ruinoso... oficiar al clero de Santa María para que procediese a su reedificación o derribo a la mayor brevedad”. Unos meses después, como los curas de Santa María no tomaban una decisión, el Ayuntamiento procedía a su derribo abonando los gastos “de los atrasos de baldosa... y oficiando al clero a fin de que en indemnización del coste ceda la parte de terreno correspondiente”.
Si, en 1844 estaba derribada y el ejercito proponía establecer un polvorín "en la ermita de Santa Ana, o sea, en el punto del monte llamado Molinete".
El Ayuntamiento señalaba que el monte Molinete “donde se halla colocada la Vía Crucis era diferente al local de la ermita de Santa Ana”.
Podían situarlo en el primero, pero no en el solar de Santa Ana, pues no era municipal, y “por la proximidad de los barrios de la Ciudad y a un camino concurrido.. en rogativas de la reliquia... aglomerándose con millares de hachas y velas encendidas”.
Una vez más la ciudad desconocía parte de su historia. No tenía constancia de qua en “el Molinet” había existido una vieja ermita de Santa Ana de la que solo quedaba el Vía Crucis. De la segunda ermita tampoco queda nada, solo el rotulo de la calle.
CREDITOS
PUBLICACION: Recuerdos de viejas ermitas
EDITOR: Información de Alicante
TEXTOS:Enrique Cutillas Bernal
Fotografías: IA/Información/Archivo Municipal de Alicante/Sanchez/Soriano/Arjones/E.Bañon. etc.
SECCIÓN:Historias de Aquí
FECHA DE PUBLICACION:26/07/1998 | Copyright ©
EDITOR: Información de Alicante
TEXTOS:Enrique Cutillas Bernal
Fotografías: IA/Información/Archivo Municipal de Alicante/Sanchez/Soriano/Arjones/E.Bañon. etc.
SECCIÓN:Historias de Aquí
FECHA DE PUBLICACION:26/07/1998 | Copyright ©

























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