Las playas alicantinas volvían a presentar problemas, como consecuencia de los temporales.


El acontecimiento del año fue el intento de golpe de Estado del 23 de febrero. En la provincia, sometida a la jurisdicción militar de la Capitanía regida por Milans del Bosch, sólo hubo alguna anomalía en Alcoy, donde tanquetas del Ejército patrullaron por las calles. Los partidos políticos y sindicatos pusieron a salvo sus archivos y hubo un emotivo recibimiento a los parlamentarios alicantinos, tras su liberación.
La repulsa al golpe de Estado fue amplísima, casi unánime, y en Alicante cuarenta mil personas se manifestaron en favor de la democracia. Poco después, se constituyó un Colectivo por la Democracia, que organizó, en diciembre, el primer homenaje a la Constitución.

Siguieron los problemas internos en el PCE, cuyas filas abandonaron muchos militantes, y en la UCD, que vio cómo se escindían los socialdemócratas para constituir Acción Democrática. La decisión de Calvo Sotelo de proponer el ingreso de España en la OTAN provocó la creación de unas coordinadoras anti OTAN en diversas localidades y una campaña en la que participaron activamente socialistas y comunistas.

En las elecciones sindicales celebradas desde finales de 1980 venció la UGT; tomaron parte 121.000 trabajadores, pertenecientes a 3.619 empresas. Hubo huelgas de profesores de BUP y siguió el descenso en la exportación del calzado, así como una preocupante crisis en el textil.
En Elche, se decía que 13.000 puestos de trabajo se encontraban en peligro por la reconversión del sector del calzado. Había 42.000 parados en la provincia, un 10% de la población activa, aunque se constataba la existencia de mucho fraude. La sequía constituyó una grave amenaza para la agricultura: según INFORMACION, la falta de agua era «el principal problema del porvenir de Alicante».

Siguió la polémica sobre el futuro del puerto deportivo de la Albufera, se hundió el subsuelo de la Explanada alicantina y entró en funcionamiento la depuradora del Barranco de las Ovejas.
Las playas alicantinas volvían a presentar problemas, como consecuencia de los temporales. Un millón trescientas mil personas utilizaban anualmente el ferrocarril de FEVE y el IRYDA prometía una inversión de mil millones de pesetas en la Vega Baja. El 91% de los apartamentos turísticos de Benidorm era clandestino, pero la ciudad conocía, ese verano, el mayor lleno turístico de su historia.

En Elche se inauguraba el Palacio de Justicia y se consideraba alarmante el crecimiento de la droga. Los alicantinos gastaron, en cinco meses, cinco mil millones de pesetas en los bingos. En Alicante se empezaba a utilizar la medicina nuclear, pero todavía 468 enfermos de lepra eran atendidos en el Sanatorio de Fontilles.
La provincia tenía 1.149.356 habitantes y la capital 251.187. Se calculaba que doscientos alcoyanos se acogerían a la recién promulgada Ley del Divorcio y comenzaba a plantearse la necesidad de disponer de instalaciones para atender el cada vez mayor número de ancianos existente en la provincia.

Murieron en Benidorm tres turistas inglesas y cundió la alarma, al atribuirse su defunción a la llamada «enfermedad del legionario». En el año hubo ciento ochenta incendios forestales, en uno de los cuales, en La Nucía, se vio obligado a intervenir el Ejército.
En el terreno cultural y educativo, hay que recordar que la iglesia de San José de Elche fue declarada monumento histórico-artístico y que hubo interesantes hallazgos arqueológicos en El Campello y Cabezo Lucero (Guardamar).
Se rodó en Alcoy la película «Héctor», de Carlos Pérez y se celebró en Alicante la I Muestra de Música Contemporánea.

Dos mil doscientos alumnos estudiaban en el Conservatorio Oscar Esplá y la oriolana Blanca Andreu obtenía el Premio Adonais de Poesía.
Albentosa entró en la élite mundial del atletismo con su marca en 3.000 metros. Se celebraron en la provincia varias competiciones deportivas de interés; el Campeonato de España de billar a banda, en Alicante, el Campeonato de España de desarrollo muscular y el Campeonato Mundial de ajedrez femenino, en Benidorm.
El Montemar cumplió sus bodas de oro y la selección argentina de fútbol se concentró en Alicante. El Calpisa, con problemas económicos, pasó a denominarse Calpisa-Hércules y casi novecientas personas participaron en los cursos de kárate del Montemar, cuyo equipo de gimnasia rítmica ascendió a Primera División. Hubo huelga de futbolistas.

CREDITOS
PUBLICACION: 50 Años de Historia
EDITA: Información de Alicante
TEXTOS:Francisco Moreno Sáez
Fotografías: Información/Archivo Municipal de Alicante/Sanchez/Soriano/Arjones/E.Bañon. etc.
DISEÑO Y MAQUETACIÓN: F.Pachón / G.Bermúdez
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