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Plusesmas
“Al encontrar esta foto, me he acordado del día que nos la hicimos. Tiempo antes nos habían prevenido de que teníamos que ir bien vestidos para la ocasión. Al encontrarnos a primera hora nos reímos mucho al vernos a todos trajeados como para una fiesta, con la corbata y repeinados. El colegio, conociéndonos, fijó la hora de hacernos la foto al principio de la mañana. Después, no habríamos conseguido tener este aspecto.”...

Hay fotografías que no necesitan explicación, y otras que, en cuanto las encuentras de nuevo entre un montón de papeles olvidados, te devuelven de golpe a un día entero en el que el olor, las risas, hasta el nudo mal hecho de una corbata a un tiempo nostalgico de la existencia.

Nos habían avisado con tiempo y había que ir bien vestidos, era una ocasión especial. Y cumplimos, cada uno a su manera, con la solemnidad torpe de quien no está acostumbrado a arreglarse tanto. Cuando nos encontramos aquella mañana, el efecto fue inevitable ya que nos echamos a reír al vernos unos a otros, trajeados como si fuéramos a una boda, con la corbata bien apretada y el pelo repeinado a conciencia. Ninguno reconocía del todo a los demás, y quizá tampoco a sí mismo.

El colegio, que nos conocía de sobra, no dejó nada al azar y citó la sesión de fotos a primera hora de la mañana. Sabían, como sabíamos nosotros, que aquel aspecto impecable tenía fecha de caducidad corta. Pasadas unas horas de clase, de recreo y de vida normal, ya no habríamos logrado el mismo resultado ni por asomo.

En la imagen aparecemos todos los alumnos de Bachillerato, un grupo que, por el tamaño de la población en la que vivíamos, era también relativamente pequeño y, sobre todo, muy unido. Pero si hay un núcleo que recuerdo con especial cariño es el del equipo de baloncesto pues ahí el compañerismo se notaba de otra manera, forjado en entrenamientos, partidos y toda la vida compartida que rodea a un equipo.

Con nosotros, sentados en primera fila de la foto, está el padre que nos entrenaba y que además nos daba clase. Recuerdo bien su nerviosismo aquel día que no respiró tranquilo hasta que la foto estuvo hecha y comprobó, con alivio, que todo había salido bien.

Mirando ahora la imagen, lo que queda no es tanto la pose ni la ropa prestada de la ocasión, sino esa mezcla de cohesión y complicidad que se respiraba entre nosotros. Una foto pensada para durar un instante acabó, sin proponérselo, guardando mucho más que eso, una escena para un futuro que nunca volvera.

CREDITOS
TITULO PUBLICACION: Un día muy particular.
EDITOR: Plusesmas | Un viaje por los recuerdos
REDACTOR-TEXTOS:  Ana Van den Eynde, editora de Plusesmas.com
PORTADA: Las propias de la publicación.
FUENTE DE LA PUBLICACION: www.plusesmas.com
CREADO|MODIFICADO: 30 de mayo de 2017 11:39 | 30 de mayo de 2017 11:45 | ©

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